domingo, 18 de agosto de 2013

¿Y si no quiero cambiar?

¿Y si el camino elegido no es el correcto? Algo más de un mes para descubrirlo. Algo más de un mes para que mi vida de el giro que siempre he estado esperando, el que te hace ser "mayor", "independiente"...

Pero cuanto más se acerca ese momento más miedo me da afrontarlo. Afrontar que llega el día en que tus elecciones se vuelven determinates para la vida que estás construyendo. Piensas que quizás la línea que vas a trazar no sea la adecuada y aterroriza pensar que a partir de ella vas a cambiar tú.

¿Y si no quiero cambiar? ¿Y si la formación que he seleccionado como la más atractiva, original, interesante y enriquecedora para mí me hace ser otra persona? Sé que esta me hará concienciarme acerca de todo cuanto me rodea, que me hará ser una persona más crítica y madura. Pero, ¿Realmente quiero serlo? No se si quiero estar en un constante juzgar.

Una parte de mi me dice que no me vaya, que aún no es el momento, que no estoy preparada. Todos tenemos unas pautas marcadas, y tenemos "establecido" que a esta edad has de elegir lo que "quieres ser". A esa pregunta sonaría a tópico responder que feliz, pero realmente es el fin último de cada una de tus elecciones.

Por mucho que no nos guste, la vida esta llena de ellas y queramos o no, correctas o incorrectas, elegir es lo que nos conduce de una manera u otra hacia la ansiada felicidad.




miércoles, 26 de junio de 2013

Siempre vamos por delante...

Siempre vamos por delante, ¿por qué no vivimos el momento? la incertidumbre nos mata. Idílico es el típico "carpe diem" que tantísimo nos gusta. Que "guay" queda soltar este tópico latino y que a gusto te sientes pensando que tú lo llevas a cabo, mentira.

No podemos evitar que nuestra mente camine por dente en cada momento.Nada  nos parece suficiente y en cada instante estamos expectantes de algo más, algo mejor. ¿Impacientes? Siempre. 

Así somos, tanto tiempo esperando, tantas expectativas creadas que en el momento de alcanzarlas todo nos parece poco. Exigentes por naturaleza. Somos y seremos así, creemos siempre aspirar a un escalón superior sin apreciar las muchas riquezas que tenemos en el que estamos.

Y aunque solo te des cuenta de esto al pararte un segundo a pensarlo, al segundo siguiente volvemos a movernos entre preocupaciones e historias inexistentes que no hacen más que interrumpirnos el día a día. Pero ahí está la "gracia" de seleccionar cuales de ellas merecen tu atención y cuales no hacen más que distraerte sin llegar a ningún fin.

¿Porqué decirte que vivas el momento si no lo vas a hacer? Preocúpate, que estamos hechos pa' eso.

lunes, 24 de junio de 2013

Parece que fue ayer...

Parece que fue ayer cuando entró en la clase la niña nueva, la de los rizos de oro, la niña de los 1000 gorros.

Y es que aunque parezca mentira, el tiempo juega en nuestra contra y ya hace más de 14 años de ese día en el que el número 5 elegiría ser "la luna".

Atrás quedarían interminables recreos junto a la niña de la eterna sonrisa, incontables anécdotas de comedor y viajes más allá de las fronteras (por ese armario que tanto cariño le cogió a tu meñique y esos famosos "mentos" de nuestra Sandrita.)

Porque hemos subido juntas ya demasiados peldaños y por esa "telepatía" que solo tú y yo tenemos, hoy por hoy puedo decir que me encanta tener una AMIGA como tú.

Pues difícil es encontrar personas como mi Maite, personas de verdad, originales, y con la suficiente personalidad como para no parecerse a ninguna otra y esa es una cualidad que escasea y tienes la suerte de tener.

Fácil, saber que en buenos y malos momentos esa compy siempre ha estado ahí para compartirlos conmigo. Esa con la que tantas horas de pupitre he pasado.

Que 18 años no se cumplen a diario y a mi me encanta estar aquí para ver lo vieja que te haces. Porque me encanta que hagas lo que te da la gana cómo y cuando quieras y eso es lo que te hace ser Maite.

¡TE QUIERO RUBIA!


¿¿Que las personas no cambian??

¿¿Que las personas no cambian??

Pues no, no cambian, se encuentran. Que bonito quedaría decir que sí, que cambiamos, que evolucionamos a mejor (como un pokemon) pero no lo creo.

Como la vida y la historia, todos pasamos por diferentes etapas y en mi opinión estamos en una continua búsqueda de nosotros mismos sin ser conscientes de ello. Todo esto nos convierte en únicos y singulares. Tras el prototipo de mujer y hombre 10, ese compuesto por mujeres en los huesos y hombres con músculos inflados y piel naranja butano, está el factor sorpresa de cada uno de nosotros y eso es lo que vale la pena llegar a descubrir.

No cambiamos, superamos etapas, subimos peldaños y adquirimos experiencia. Y en este ascenso vamos encontrando lo que somos. A veces esto nos sorprende, ilusiona, agrada, disgusta... pero, ¿que mayor aventura que la de la vida? Nada mejor que ser uno mismo, ¿porqué parecerse a otros teniendo la oportunidad de poder ser tú, único e inigualable?


domingo, 23 de junio de 2013

Antagónico parece escribir...

Antagónico parece escribir diarios en los que anotar los sucesos del día a día. Diarios que muchos, en nuestra infancia, redactábamos en secreto y cuando nos acordábamos. Esos que nos proponíamos rellenar diariamente pero que siendo sinceros a los tres capítulos nos olvidábamos de ellos.

Ahora resulta entrañable cuando te encuentras alguno de estos diarios, con tan solo unas cuantas páginas escritas con historias que quizás algún día parecieron problemas o secretos y que al volver a recordarlos emanan una sonrisa que nos da la vuelta a la cara.

Nunca nadie ha reconocido tener un diario. ¿Cuál es el motivo de esto?

De risa resulta lo fácil que nos "manipula", por decirlo de algún modo, la bonita sociedad en la que vivimos. Esta sociedad en la que escribir un diario es para esos llamados "frikis" que tanto nos molestan por el hecho de ser distintos a nosotros, los iguales. ¿Por qué nos molestan tanto? Inseguridades nuestras quizas, envidia de personalidades con la suficiente fuerza para que no les influya el peso de críticas que no conducen a ninguna parte...

Sin embargo el hecho de tener un blog personal donde publicar historias, secretos, vivencias o pensamientos es para muchos ser "cool". ¿Cool? ¿En serio? Eres igual que aquel al que llamas "friki". Ten al menos la decencia de reconocerlo. ¿Eres por eso mejor o peor quizás? Para nada. Cada uno de nosotros tenemos la necesidad de compartir lo que nos pasa y si antes lo hacíamos en secreto, ahora Internet nos proporciona esta herramienta que tan fácil nos lo pone.

Es por eso que os invito a leer las humildes aportaciones de una bloggera novata que no olvida esos días en que las "publicaciones" se encabezaban con un "Querido diario:".