domingo, 18 de agosto de 2013

¿Y si no quiero cambiar?

¿Y si el camino elegido no es el correcto? Algo más de un mes para descubrirlo. Algo más de un mes para que mi vida de el giro que siempre he estado esperando, el que te hace ser "mayor", "independiente"...

Pero cuanto más se acerca ese momento más miedo me da afrontarlo. Afrontar que llega el día en que tus elecciones se vuelven determinates para la vida que estás construyendo. Piensas que quizás la línea que vas a trazar no sea la adecuada y aterroriza pensar que a partir de ella vas a cambiar tú.

¿Y si no quiero cambiar? ¿Y si la formación que he seleccionado como la más atractiva, original, interesante y enriquecedora para mí me hace ser otra persona? Sé que esta me hará concienciarme acerca de todo cuanto me rodea, que me hará ser una persona más crítica y madura. Pero, ¿Realmente quiero serlo? No se si quiero estar en un constante juzgar.

Una parte de mi me dice que no me vaya, que aún no es el momento, que no estoy preparada. Todos tenemos unas pautas marcadas, y tenemos "establecido" que a esta edad has de elegir lo que "quieres ser". A esa pregunta sonaría a tópico responder que feliz, pero realmente es el fin último de cada una de tus elecciones.

Por mucho que no nos guste, la vida esta llena de ellas y queramos o no, correctas o incorrectas, elegir es lo que nos conduce de una manera u otra hacia la ansiada felicidad.